Actualización
quincenal, días 1 y 15
de cada mes Santa Fe y Barcelona, sábado 15/08/26
Infancia
y
salud En
el Día del Niño
argentino El
Día
del Niño es antes
que nada una buena
oportunidad para
reflexionar, con
criterios objetivos,
concretos, sobre los
derechos de los
chicos y los
adolescentes
argentinos. Este
domingo
16,
tercer domingo de
agosto, Día del Niño,
es la versión
argentina del Día Mundial del Niño, que es
el 20 de noviembre,
proclamado así en 1954
por Naciones Unidas.
Esta organización
internacional, a la
que pertenece
Argentina por propia
decisión, recomendó
entonces que cada país
proclamara su propio
Día del Niño siguiendo
criterios locales, y
muchos países así lo
hicieron. En
Argentina
empezó siendo el
primer domingo de
agosto, pero este día
cambió por razones
comerciales en
atención a la
costumbre, creada
precisamente para
esto, de regalar un
juguete a cada niño en
este día, una
costumbre que lejos
está de ser universal.
Pero ahora quiero
detenerme en otros
puntos. Todos
los
días 4 de junio, desde
1983, es el Día
Internacional de los
Niños Víctimas
Inocentes de
Agresión. Lo
proclamó Naciones
Unidas, el 19 de
agosto de 1982,
durante el período
extraordinario de
sesiones de emergencia
sobre la cuestión de
Palestina, como
respuesta «ante el
gran número de niños
palestinos y libaneses
que han sido víctimas
inocentes de los actos
de agresión de
Israel». La
cita
textual, entre
comillas, del párrafo
anterior procede de la
página ueb de la
provincia de La Pampa,
que a su vez reproduce
los argumentos de
Naciones Unidas. El
objetivo de instituir
este día del niño en
cuanto víctima
inocente de agresión
es reconocer
formalmente el dolor
que sufren los miles
de niños que en
numerosos países son
víctimas graves de
agresión y maltrato
físico y mental. Cabe
remarcar
que este Día nació
ante el cuadro
inaceptable de
agresiones de las que
eran víctimas los
niños palestinos y
libaneses en 1982. Y
que la situación
actual, más de
cuarenta años después,
continúa inaceptable.
Serán otros los niños,
pero iguales los
países involucrados.
Esto último permite
sospechar por qué este
Día no tiene tanta
difusión como
merecería. Tanto
el
Día Mundial del Niño,
como el Día
Internacional de los
Niños Víctimas
Inocentes de Agresión,
y el Día Internacional
de la Niña (ver
aparte) confirman el
compromiso de Naciones
Unidas (y por tanto de
Argentina, y por tanto
de Santa Fe) de
proteger los derechos
de la infancia tal
como lo expresan los
54 artículos de la
Convención sobre los
Derechos del Niño. Además
del
objetivo, sin duda
secundario, relativo a
los juguetes, nuestro
Día del Niño también
tiene el objetivo
prioritario de
reconocer los derechos
de la infancia, esta
vez de la infancia
argentina, incluyendo
la infancia de la
ciudad de Santa Fe, y
sin distinción alguna. Argentina
hace
propios los argumentos
de Naciones Unidas,
que en el caso de la
infancia se basan en
la Declaración
Universal de los
Derechos del Niño, de
1959, y luego en la
antes citada
Convención sobre los
Derechos del Niño, en
vigor desde 1990. Esta
última es de obligado
cumplimiento para
Argentina puesto que
así lo firmó y así lo
ratificó. El
concepto
de «niño» de Naciones
Unidas, y por lo tanto
también de Argentina y
de Santa Fe, se
refiere a todos los
menores de 18 años,
sin distinción alguna. De
esta
manera, Argentina
reconoce que todos los
menores de 18 años
tienen una serie de
derechos (sanidad,
educación, protección,
etc.) y a la vez se
obliga a garantizar
que todos los menores
del territorio
argentino, sin
excepción, verán
respetados tales
derechos. Mire cada
uno a su alrededor y
valore si esta
obligación de respetar
derechos se cumple con
todos los chicos
argentinos. Argentina
tiene
entonces obligaciones
para con la infancia
que habita el país. No
es el caso de Estados
Unidos ni de Somalia,
los dos únicos países
del mundo que no
ratificaron la
Convención, tal vez
para no verse
obligados a respetar
los derechos de la
infancia, ni en su
territorio ni en su
accionar exterior. Es
interesante
observar que, pese a
estas dos notables
ausencias, muy
distintas entre sí y
muy preocupantes, la
Convención sobre los
Derechos del Niño
sigue siendo el
tratado más
ampliamente ratificado
por los países del
mundo. Es decir, se
trata de unos derechos
sobre los que existe
el más amplio
consenso.
Recordemos
que
los 54 artículos de la
Convención se
fundamentan en los
siguientes cuatro
principios generales:
el principio de no
discriminación; el
interés superior del
niño; el derecho a la
vida, a la
supervivencia y al
desarrollo; y el
derecho a la
participación
infantil. Recordemos
también
que el concepto de no
discriminación hace
referencia a que todos
los países que
firmaron y ratificaron
la Convención, tal el
caso de Argentina, se
comprometen a respetar
los derechos de la
infancia sin
distinción de raza,
color, sexo, idioma,
religión, opiniones,
origen, posición
económica o cualquier
otra condición, ya sea
del propio niño como
de sus padres o
representantes. Por
ejemplo,
el art. 24 indica que
Argentina debe
«asegurar la
prestación de la
asistencia médica y la
atención sanitaria que
sean necesarias a
todos los niños,
haciendo hincapié en
el desarrollo de la
atención primaria de
la salud». En este
nuestro Día del Niño,
entonces, se impone
una reflexión porque
la mitad de los chicos
argentinos menores de
5 años no tiene obra
social. Tengamos
todos
presente que antes que
el bombo y el
platillo, antes que la
música de feria y las
lucesitas de colores
están los chicos, en
su día. Y siempre. Día
Internacional
de la Niña Cada
11
de octubre es el Día
Internacional de la
Niña, proclamado
así por Naciones
Unidas en 2011. Aunque
el Día del Niño
incluye a las niñas
por igual, proclamar
un día diferente para
ellas pretende que se
sepa, o que se
recuerde, que nacer
niña implica, en la
cruda realidad, unas
perspectivas
diferentes que nacer
niño, incluso en
Argentina, incluso en
Santa Fe. No
se
trata tanto de
perspectivas a corto
plazo, sino sobre todo
de perspectivas de
medio plazo. Y éstas,
a su vez, condicionan
las perspectivas del
largo plazo. En
algunos países, un
abismo separa las
perspectivas presentes
y futuras de una niña
con respecto a las de
un niño. Este abismo
salta a la vista, y en
general está aceptado
tanto por la sociedad
como por incluso la
familia. En
otros
países, estas
diferencias son una
distancia menor pero
suelen estar ocultas
por intereses
masculinos. Tenemos
que movernos para que
una nena santafesina
tenga las mismas
oportunidades que un
nene santafesino. Tenemos
que
actuar contra los
propios prejuicios,
que son culturales,
que son de barrio, que
son sobre todo de
familia. Y entender
que más allá de lo
obvio que marca la
biología, los roles
son para todos por
igual, y en
consecuencia deben ser
iguales las
oportunidades. Para
tener
presente este
imperativo se proclama
el Día Internacional
de la Niña, cuyo
último lema, el de
2025, proclamaba: «La
niña que soy, el
cambio que lidero.» Es
decir, las chicas
buscan en la sociedad
el protagonismo que
por igual les
corresponde. Quieren
ser las autoras del
propio destino. Que
nadie les imponga, por
tanto, un destino sólo
por ser niñas. Y tal vez por no ser menos, o tal vez como síntoma del machismo que sobrevuela la infancia, hay un Día Internacional del Niño (del varón, específicamente), el 16 de mayo, que pretende realzar las virtudes de haber nacido masculino. La poca seriedad de este día queda bien a la vista si se considera que Naciones Unidas no lo reconoce.- // Publica El Litoral, lunes 17 y martes 18/08/26: html - jpg.
Es obligación del Estado restablecer la identidad del niño si éste hubiera sido privado de tal identidad. Convención sobre los Derechos del Niño, Unicef, art. 7 y 8, pág. 12 [+]
![]() Todos los textos
de JB, aquí Los Bello.Cat
desde enero de 2015,
aquí La versión beta
del Bello.Cat, aquí Aquí, Paulo Bello / Alicia Bello, aquí
![]()
|
| Diseño: Jorge Franganillo |